Esto de volver de la playa y ponerse al día de las noticias, escasas como siempre, relativas al Real Avila, tiene un punto de emoción porque nunca sabes qué puedes encontrarte. Además nos han acostumbrado a superarse cada verano en cuanto a sorpresas, ocultaciones, salidas y entradas, eso sin entrar en cómo se hacen las cosas en este tingladillo en el que se está convirtiendo nuestro club.
De entrada, un nuevo entrenador. Nada que decir. A rey muerto, rey puesto. Manzano se fue sin los agradecimientos que merecía y viene un señor del que sabemos fue portero en Primera (lo que tampoco es vitola de entrenador, los viejos que recuerden a Carlos Argenta, por ejemplo) y trabajó con Michel en el Madrid. A su experiencia en Cerro Reyes se la puede considerar de anécdota. El juego y los resultados harán el resto. Veremos qué pasa.
Este buen principio, con el cambio de timón, hubiera sido estupendo haberlo continuado con una política técnico-deportiva más concluyente. Si a las bajas, que por edad y principios de vestuario, se hubieran unido nuevos fichajes, por los mismos principios, todo hubiera ido sobre ruedas, o al menos con la normalidad que estas cosas tienen que tener.
Para continuar, llega el día de la presentación con tan solo ocho jugadores. Algo que la visión particularista e interesada de un diario digital tacha como “el ansiado ascenso”. Hombre cabe preguntarse si con tan poco potencial (a juzgar por la fotografía en donde caras antiguas se mezclan con otras aun mas antiguas) podremos aspirar a algo. Y ahí entra la filosofía que los nuevos dirigentes del club quieren aportar, aunque lo suyo es que lo explicaran bien, apostando por la cantera. Tengo muy mala memoria, cosas de la edad y los excesos juveniles, pero en los dos últimos ascensos creo contar con los dedos de una mano, y me sobran, los jugadores de la tierra que jugaban en esos equipos.
Supongo que esa es la apuesta por la cantera: fichar a cuatro o cinco jugadores que aporten algo más que los oriundos de nuestra tierra, y que sean ellos, con el refuerzo de los abulenses, los que nos lleven al ansiado ascenso.
Veremos. Quizás desde el club se tengan las cosas claras, desde el aficionado, no. Y si esto es como digo, de cantera, nada de nada.
Archivos para 26 julio 2011
El ansiado ascenso
Adiós, que te vaya bonito
Hace apenas unos días conocimos la noticia de la marcha de JM Manzano del Real Avila. Una pena desde mi punto de vista. Manzano aportó con su llegada, seriedad, trabajo y dignidad. No digo que antes no tuviéramos estas cualidades, pero en el técnico madrileño destacaban muy por encima de su estatura.
Acostumbrado a entrenar a un equipo sacado de retales, en el que mediaba el casting veraniego para confeccionarlo, ocupandose de labores que un técnico no debe realizar, sacó lo mejor de cada uno de los jugadores durante las dos temporadas que estuvo con nosotros. Trabajador, fiel a la directiva que le renovó cuando las cosas iban bien, después de la sorpresa inicial, ha sido un obrero del futbol, digno, muy digno, que jamas se escudó ni en los árbitros ni en sus jugadores, ni en la falta de recursos humanos ni materiales, que nunca se escondió para explicar las derrotas, o lo mas fácil, para justificar los triunfos.
Ni siquiera al final, cuando las circunstancias del club han traído a otros gestores, ha tenido una palabra mas alta que otra, ni un mal gesto, ni una sola duda al creer en lo que siempre predicaba: trabajo, trabajo, trabajo. Un pequeño gran hombre, sabedor del futbol y lo que le rodea, que vino sin curriculum brillante, pero que se marcha con el mejor curriculum que pueda desear cualquier entrenador: sentirse querido por los aficionados, aquellos que pitaban sus decisiones o no entendían sus cambios en los partidos, pero que siempre vieron en él representado el espíritu del trabajo, la constancia, la sencillez y el bien hacer.
Desde aquí le deseo lo mejor.