08
Nov
16

¡¡¡Uf!!!

¡Ay, ay, ay! Los que llevamos tiempo pasando frío en el Suárez Park estamos escépticos, preocupados y cabreados de como se está desarrollando este primer tercio de liga.

Llegaron nuevos aires, nuevos dueños, pero en lo deportivo siguen los mismos males: un equipo que no arranca, una grada desilusionada, los recuerdos de hace dos temporadas son, se quiera o no, condicionantes para ver el futuro aunque sea próximo.

Las cosas en el césped no salen. La gente se mosquea. El entrenador se mosquea porque la gente se mosquea y la directiva se mosquea porque la gente se mosquea con el entrenador. Es decir todo el mundo mosqueado. El caso es que no arrancamos. Ni la lluvia de tuits es capaz de parar tanto mosqueo. ¿Qué pasará? Como todo continúe así el jefe del mosqueado tendrá que optar: o bien echa al mismo, o bien echa a los mosqueados, a juzgar por lo que dice cuando acude, poco, a la tele.

El Real Ávila ha hecho mal las cosas (Ya, ya sé que ahora decirlo…). Vendió la imagen de un super equipo y un objetivo, llegar al play off, en lugar de asentar a un equipo recien ascendido en la categoría. Luego, si es que ha reaccionado, sigue pensando que el gran equipo puede hacer muchas y mejores cosas, sin pensar que ahora, lo que es ahora, el único pensamiento, objetivo y mirada hacia el frente, es conseguir mantener al equipo en la categoría.

También hay que decir que en otras cuestiones el club se está organizando bien, reduciendo deuda y dando imagen de club serio, sin embargo en lo deportivo se está jugando en el filo de la navaja. Los que presenciamos la verguenza del descenso no queremos volver a sufrirlo, y es ahora cuando el equipo tiene que dar el 150% y no esperar porque todavía hay tiempo.

Tiempo hay pero hay que aprovecharlo.

22
Feb
16

Pensar en la ciudad

Desde hace algunos días se ha conocido, o al menos el Diario de Ávila así lo ha hecho con un despliegue informativo realmente bueno,  el enésimo proyecto para el Real Ávila.

Al parecer hay una empresa que, no solo quiere hacerse con el club, sino que además plantea una modificación urbanística del entorno y el propio Suárez Park.

Uno ya ha visto muchas cosas en y con este club y la propuesta en líneas generales no me parece mal, es adecuada al lamentable estado del estadio municipal y a un entorno degradado. Falta saber si se llevará a cabo. Intentos ya hubo en el pasado y a alguno el mismo concejal de urbanismo, hoy ausente de la ciudad, lo tachó de “pelotazo” (No entraremos al detalle de lo que para algunas cosas es y para otras no, el término pelotazo, ni de los presumibles y no tan presumibles realizados en nuestra ciudad).

Una ciudad que tiene los servicios deportivos dejados de la mano de Dios desde hace años debería considerar la oferta que se hace por parte de esa empresa. Una ciudad que quiera distinguirse de un poblacho debería tener en cuenta la iniciativa de las personas, que en principio, la quieren mejorar. Y ojo, que cuando hablo de ciudad no me refiero solo al ayuntamiento.

El consistorio debería abordar el asunto desde el punto de vista público, asegurando la viabilidad y sobre todo la posible incurrencia en ilegalidades y/o conflicto de intereses. Si quieren a la ciudad y alguien viene ofreciendo soluciones, deberían estudiarlo muy bien pues la época de las fotos diarias en prensa parece haber acabado y los ciudadanos quieren otras cosas.

Cuando me refiero a la ciudad también hablo de sus gentes. Sí. Esas que, ante lo nuevo hablan de “¿y lo mío?”. Los que, no sé si por envidia, rencor u otro pecado no confesable, todo lo que huela a salirse de la norma de siglos de aborregamiento, odian cualquier cosa que pueda ser beneficiosa para TODOS, independientemente de quien lo proponga o quien vaya dirigido. Esas gentes que en cuanto oyen hablar del Real Ávila, piensan en una empresa, no en el sentimiento deportivo que le acompaña y reclaman para sí los mismos “beneficios” que pueda tener el proyecto presentado. No ven más allá y así nos va en todo: transportes, trabajo, despoblación…

No sé si esto llegará a buen puerto. Si esa empresa que se hará dueña del club (enésimo intento de dar una estabilidad en los despachos) sacará adelante su proyecto, pero lo cierto es que se necesita dar respuestas a los problemas que tenemos planteados en la ciudad, y uno, quizás no el más importante, ni el que más pueda llegar al ciudadano, es la falta de instalaciones deportivas de calidad.

Que se analice a conciencia la viabilidad del mismo, pero que no se pongan pegas por parte de nadie para su ejecución. ¿Alguien ha comentado siquiera los beneficios para todas las partes si se lleva adelante?

Pues eso, menos mirarse el ombligo y más pensar en la ciudad.

Y a todo esto el Real Ávila, líder. Sí, en una liga menor. Ya.

12
Ene
16

Todo un año

Ha pasado todo un año desde mi último comentario en el blog. Desde ese último aliento fui perdiendo poco a poco la esperanza, las ganas, el impulso para hablar del Real Ávila.

El vergonzoso descenso, principalmente protagonizado por los jugadores, no olvidemos, pero también por el numeroso grupo de aficionados que aplaudieron al equipo el día que se consumó, me ha impedido sobreponerme hasta ahora. Después de muchos años de socio, por mi cabeza pasó dejar de serlo. Y si no lo hice fue porque es el único que lleva en su nombre el nombre de mi pueblo, al que tanto “odioquiero”.

Cuando todas las voces hablaban de la conveniencia de Luis Ortega, también callé. Pero no he dejado de seguir al equipo, tanto en el Suárez Park (esos arreglos necesarios, please) como en los pueblos por donde ahora juega. Y lo hace muy bien, por cierto. Mejor que el horroroso año que nos comimos no hace mucho (y que sigue pasando factura, al menos en mí). Cuando Ortega se fue, poniendo como un pingajo al club (parece que no espabilan, no entienden, no acaban de comprender qué es eso de un club para una ciudad…) tampoco levanté la voz y continué viendo a mi equipo, como hago desde hace más de 40 años (algunas veces comiendo pipas y otras dejándome la garganta, que de todo hay), echando de menos a esos que tanto cacareaban su amor por los colores que dan título a este blog, haciéndome kilómetros y soportando el frío y el viento por esos andurriales por los que está inmerso el equipo.

Yo no abandoné al Real Ávila“, decía una frase utilizada en los últimos tiempos. Algunos sí, lo abandonaron bien abandonado, y a las primeras de cambio. Huyeron cuando presuponían que esta categoría en la que estamos no es digna. Claro que otros ni siquiera quisieron llegar. La eterna cantinela. Lo de siempre en la ciudad de siempre. Es esta indolencia la que no soporto.

Pero el año ha pasado. Como si fuera una penitencia pasada, aquí estoy. Por eso hoy me gustaría invitar a todos los abulenses a que vengar a ver al Real Ávila, un equipo modesto, sí, de regional, sí; pero de nuestro pueblo, en donde juega gente de nuestro pueblo representando nuestro futbol y llevando el escudo de nuestra ciudad (quizás la única publicidad de su camiseta, miserable) por toda la región, comunidad o reino de taifa ( a elegir lo dejo).

Dejen por un lado al Madrid o al Barça y bajen al Suárez Park a animar a unos chicos que se están dejando la piel partido tras partido, cobrando poco o sin cobrar, pero defendiendo una camiseta, que queramos o no, es la de todos los abulenses.

Espero no tardar otro año.

 

13
Ene
15

Cuestión de dignidad

Llegados al final de la primera vuelta de este año convulso en el Real Ávila creo que es necesario que todos hagamos reflexión y crítica sobre lo que está pasando. Al menos que lo intentemos, por mucho que moleste a algunos, que piensan que las críticas y el pesimismo están reñidas con el sentimiento por un club y un equipo, que en mi caso, como ya he dicho en numerosas ocasiones, forma parte de mi vida.

Criticar es analizar lo que ha pasado e intentar encontrar una solución. Posicionarse a favor del club y no ver más allá es borreguismo. No distinguir las causas por las que estamos aquí no deja de ser un ataque de miopía, un infantilismo que mi edad ya no me permite. Invocar continuamente el forofismo o el “ra, ra, ra” ya no vale, hay que profundizar y decir las cosas por su nombre, aunque eso conlleve estar o ser marcado, indicado con el dedo acusador al que esta ciudad tan acostumbrados nos tiene. Sinceramente, no me importa (podría decir algo así como que “me la suda” pero sería de mal gusto, así que no lo diré).

En todos mis años de socio nunca había visto al equipo en esta situación, salvo en las temporadas de descenso de segunda b a tercera. Ahora es mucho más que eso. Creo que es el descenso a los infiernos de la desaparición lo que nos jugamos en el campo de juego. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Quien haya seguido mis opiniones en el blog o en otros lugares siempre me habrá visto referirme a la cantera. Primera reflexión: ¿porqué no hay más jugadores abulenses en el Real Ávila? ¿No hay en la ciudad ni en la provincia jugadores similares o de igual o superior categoría a los numerosos fichajes foráneos del actual equipo? ¿Por qué prefieren jugar en otros equipos? Bien. Respuestas a todo no tengo, pero puestos a elucubrar habrá que empezar (si analizamos la situación actual) por el momento de configurar el equipo en agosto. Imaginemos la situación: un cuerpo técnico que había llevado al equipo al playoff, unos dirigentes nuevos que desconocen el fútbol de estos lares y que deciden apostar por el club, sacándolo adelante. Supongo que estos dirigentes se dirigirían a los técnicos buscando asesoramiento sobre hombres y nombres para la plantilla. Primer pullazo. Algunos jugadores no quieren jugar con ese técnico (cada uno aporta su razón, no valorable aquí), otros son rechazados por el mismo. Resultado: se van a otros equipos. Algunos muy cercanos. No se valora a los canteranos, ni del Real Ávila ni de otros clubes. ¿Quién no los valora? ¿Los nuevos dirigentes? ¿Los técnicos anteriores? Cada cual con su cruz lo lleve.

Alguien me ha comentado siempre que los chicos de Ávila piden bastante dinero por jugar en el Real Ávila y si no se lo dan, se marchan a otros clubes aunque sea sin cobrar (casos hay, no hay más que subir la Paramera). Pues bien, quizás convenga mirar hacia atrás, a un tiempo no tan lejano como la temporada pasada, y ver quién cobraba más y antes. Abulenses, pocos. Siempre los de fuera. Los chicos se hacen valer. Nada de que objetar. Aquí la mano izquierda vale su peso en oro. Nunca ha habido mano izquierda en este club. (como me decía un gran conocedor del futbol abulense: el Avila deja demasiados cadáveres por el camino)

Segunda reflexión: El técnico acepta los fichajes que los dirigentes tienen que realizar ante la falta de plantilla. Que sí, que deprisa y corriendo, que había que salir a competir, que vale, pero a los quince días de entrenamiento ya se va viendo que hay jugadores que no son para tercera división. Eso quien lo tiene que ver es el mister y su equipo técnico curtido en cien batallas. Y los dirigentes, que para eso se supone que saben de futbol. Entradas, salidas de jugadores. No hay gol. Fichas federativas, etc. Por eso cuando “presenta su dimisión” alguien todavía le defiende porque le han dado el equipo hecho y poco podía hacer. Me reservo la opinión, de facil deducción si atendemos a la primera reflexión. Sí que es cierto, y le descargo de cierta culpa, que hacer un equipo de una amalgama de jugadores de bajo perfil es bastante difícil.

Así las cosas nos plantamos en la última posición del campeonato. A siete puntos de la salvación. Técnico nuevo en un grupo como el nuestro, posiblemente desconocido para él, posiblemente asesorado por ¿cuerpo técnico? Más jugadores que entran, otros que salen. Sin juego, sin goles, sin esperanza. Con poco futuro. Tercera reflexión: ¿Si bajamos, muchas papeletas hay aunque queda toda una vuelta, los dirigentes actuales seguirán en el club? ¿Se estarán tirando de los pelos por haber entrado en esta ruina?

Alguien, que como yo, lleva mucho tiempo llevando la pasión futbolística en rojo y azul, dice continuamente que “así no se hace el Real Ávila”. Y estoy de acuerdo con él. El Real Ávila debería construirse desde Ávila, y ya que la ciudad no aporta dinero para ello, quizás si aportaría jugadores si las cosas se hubieran hecho de otro modo, si la consideración hacia los mismos hubiera sido otra, si el ninguneo no hubiera estado merodeando por el Suárez Park durante años, años en los que se podía haber consolidado una cantera de jugadores abulenses capaz de defender los colores del equipo con dignidad. Esa dignidad que a veces se echa de menos.

23
Ago
14

Incertidumbre

Esta palabreja puede significar dos cosas. O bien inseguridad o bien duda. Y es la palabra que mejor puede recoger mi ánimo con respecto al Real Ávila. Ya no dudo que saldrá en Tercera División, con un equipo de circunstancias, debido a las gestiones que ha llevado a cabo el ex Pindado. Siempre fui pesimista y al menos, justo es reconocerlo, han terminado con este culebron de verano que parecía acababa con la desaparición del club. Esperemos que así sea y agradezco, personalmente, que esas gestiones hayan acabado con mi forma de ver las cosas.

Segun mis informaciones, los dueños del club seguirán siendo los mismos. Los que nos llevaron al borde del precipicio seguirán, sino en el borde a un metro de distancia. No han tenido la valentía de dar la cara en ningún momento ni de dirigir cuatro palabras a unos socios desorientados y sin información, y sin embargo, siguen.

De los nuevos sabemos poco o nos dicen poco, al menos a nivel oficial. Parece ser que detrás hay gente relacionada con el fútbol profesional, lo cual es de agradecer después de décadas de personajes que han manejado el timón del Real Avila. Pero eso, con ser, no será nada sí volvemos a encontrarnos con el manto de ocultación y desinformación de los últimos tiempos.

Deportivamente será un año de transición con toda seguridad. Alguien debería de decirlo, pero ¿institucionalmente? Sin club no hay equipo y mi incertidumbre se basa en la no apariencia, hoy por hoy, de existencia institucional. Al día de hoy seguimos sin cabeza, sin objetivos, sin aparente movilización en despachos y prensa, sin ilusión y sin ganas. Y digo aparentemente porque según me cuentan está próxima la firma de un acuerdo para basar esta SAD en un auténtico club, algo que se podría producir en breve, pero que a estas alturas ya me suena a cantos de sirena.

Quiero confiar, lo deseo, pero hasta que no lo vea no me creeré nada. Serán los años o todas las temporadas que llevamos a nuestras espaldas soportando tanta mediocridad. Los nuevos “gestores”? deberían tomar nota de lo mal que lo han hecho sus precedentes y, si van en serio, huir de todo aquello que no vale, intentar acercar el club a la ciudad, involucrar a la mayor parte posible de abulenses, dejando claro cuales son sus objetivos a corto y mediano plazo, con luz y taquígrafos, con la verdad por delante.

Porque en Ávila estamos ya un poco hartos de que se nos engañe, se burlen de nosotros y nos dejen tirados en cuanto aparecen los problemas.

A día de hoy no hay club. 

Esperamos acontecimientos.

24
Jul
14

The End (en honor a The Doors)

Casi dos meses desde mi última entrada. Fielmente se están cumpliendo mis temores: fuga de jugadores, mutismo total y final, casi anunciado, del club.

Se oyen rumores de compras y transacciones. Mientras, los socios seguimos esperando un gesto de los actuales dueños que nos saquen de esta inercia mortecina. No sabemos donde vamos, si es que vamos. No sabemos qué está pasando, si está pasando algo. NO SABEMOS NADA.

Y es a lo que nos hemos acostumbrado en esta ciudad: a ver pasar las cosas sin ningún tipo de crítica, comentario o solución, solo lamentos una vez que se han liquidado las cosas. Pasó en el mundo deportivo, pasa en otras muchas cosas, seguirá pasando mientras no seamos capaces de plantarnos, de plantar cara y defender lo nuestro.

Si llama la atención el silencio de los señores Rueda no es menos cierto que lo que destaca es que NADIE en esta ciudad sea capaz de apuntalar el club y se tenga que recurrir a extraños, que ni conocen la realidad de reinos de taifas de nuestro fútbol, ni del pasotismo, acracia y falta de interés de esta ciudad por su club, casi centenario, lo que llevará, si se produce la venta, a un nuevo fracaso y aun volver a empezar ¿otra vez?

Somos lo que somos y como somos: apáticos.

En estos dos meses hemos visto como se ha ido desintegrando una plantilla competitiva. Suponiendo que algún grupo inversor, como ahora se dice, viniera a salvar al club, ¿de donde saldrían los jugadores? ¿Se ficharían en el catálogo que cualquier mediador futbolístico podría mostrar a los nuevos dueños? ¿Qué hay de la cantera que se prometió?

Todo son incógnitas, maneras de prolongar una agonía que llama más a la refundación que a la pelea por mantener a un muerto, al más puro estilo zombi, de esos que tan de moda están en las series televisivas.

Desde aquí mi reproche a los Rueda: han demostrado poca personalidad, escasa eficiencia y, sobre todo, muy poco respeto hacia los socios del Real Ávila, seamos muchos o pocos, pero han puesto de manifiesto su catadura moral, cuando lo fácil, lo sencillo, era decir únicamente la verdad, y en estos tiempos es lo único que los ciudadanos pedimos a nuestros dirigentes, del tipo que sean, VERDAD Y SINCERIDAD, no fuegos de artificio que luego resulta que les explotan en las manos.

Soy terriblemente pesimista. En todos mis años de socio nunca había visto nada igual. El 31 podemos ser equipo de regional y desaparecer pero nadie dice nada. Ni los socios, que lo vemos venir.

Ojalá me arrepienta.

28
May
14

¿Negro futuro?

Pasadas las semanas en las que el play off ha ocupado todas las noticias sobre el Real Avila, es hora de abordar el futuro de esta entidad, si es que lo tiene.

Deportivamente tenemos que estar contentos, pues a pesar de todo lo que ha ocurrido durante el año, y como ya dije en el anterior post, y me ratifico en este, el grupo de jugadores que ha compuesto la plantilla han demostrado una PROFESIONALIDAD de la que han carecido otros integrantes del club. . También esto es extensible al cuerpo técnico, al que hemos criticado por sus decisiones, pero que han sido intachables dando una continuidad al equipo sin haber visto un duro en muchos meses. Muy loable por parte de estos dos estamentos.

Ahora llega el momento, o llegará, de empezar a construir el futuro Real Ávila que defenderá el nombre de la ciudad durante la temporada 2014-15. De los jugadores actuales es de suponer que muchos se irán, sobre todo los de fuera. No hace falta dar nombres, todos sabemos que hay gente de calidad para dar el salto a otros clubes, que si bien, pueden no tener tanto nombre, sí que les asegure cobrar de mes a mes, o, al menos, de vez en cuando. Triste realidad la del futbol modesto, pero el Ávila no puede permitirse el pago a jugadores foráneos, o eso parece ante la falta de más información.

Por tanto habrá que construir, si es lo que se quiere, un equipo desde y para Avila que pueda competir dignamente en tercera división. Jugadores en Ávila y provincia hay, otra cosa es que quieran colaborar con este nuevo proyecto, si es que alguna vez se empieza a hablar de él desde el mismo club, que permanece callado. En su línea, como siempre. Tampoco estaría mal saber como se han resuelto los pagos pendientes y si la taquilla del primer partido de play off supuso algún alivio o, como ocurrió hace dos años, el dinero recaudado se volatilizó, no sé si misteriosamente.

¿22 ó 23 jugadores sólo de Ávila? Está por ver. También por ver están las intenciones de los dueños del club y del administrador concursal. Muchas cosas. Otra: el entrenador. ¿Seguirá? Demasiados interrogantes.

Supongo que a estas alturas de la película todo se está moviendo ya. Que muchos jugadores ya tienen destino y futuro, otros no tanto, pero se debe tener en cuenta que si queremos que la gente acuda al campo y se implique, hay que crear ILUSIÓN. No sea que ocurra como la temporada pasada, que ante un equipo poco competitivo la gente le dio la espalda. Porque no es cierto que a la gente de nuestra ciudad no le guste el futbol o el Real Avila, no le gusta la mediocridad, la desilusión o la falta de perspectiva. Quizás no sea muy valorable, pero ver las tribunas del Suárez Park como el día del Mérida es fruto de la CALIDAD, ILUSIÓN y PERSPECTIVA que aportaba el equipo que se despidió el domingo de la competición.

Estaremos atentos, como siempre, a lo que nos depara el futuro.

Negro.