30
Oct
17

Un año después

Parece que estoy condenado, por la abulia y la vaguería, a escribir de año en año. Por un lado se aprecian mejor los cambios, por otro, la mediatez del blog deja mucho que desear, pero no me importa, ni creo que a nadie le importe mis elucubraciones y pensamientos sobre este equipo que cada vez va a más.

Si el año pasado, con el innombrable entrenador que poseyó a media grada con sus gestos y provocaciones, la marcha del equipo fue, digamoslo suavemente, a trompicones (la rima es facil con los gestos del ínclito entrenador citado), este curso, con César Jiménez a la cabeza hace que todo marche como la afición quiere y desea.

A estas alturas somos primeros en un grupo que hacia muchos años que no era tan competitivo. Se ha superado la dicotomía gente-de-avila contra gente-de-fuera, y parece que nadie echa ya en falta la partida de nacimiento de ningún jugador (hay que irse por ahí a ver qué ciudad, qué pueblo, qué equipo, ya sea grande o mediano, se nutre única y exclusivamente de sus paisanos). También se juega al futbol. Hay buenos jugadores, entrega, lucha, un equipo técnico que sabe lo que quiere, o eso me parece a mí, y una afición que estaba acostumbrada a la estrechez de miras de un equipo triste y sin gana, y que ahora ve como es capaz de levantar partidos, aguantar la furia de los contrarios, levantarse después de un gol, plantar cara a equipos superiores…

Nada que ver con lo que llevamos viendo y sufriendo los últimos años. Por eso este post. Para dar la enhorabuena a todos los que han hecho posible estas sensaciones que tenemos en la actualidad: directiva, equipo técnico, jugadores, y por supuesto, afición. Sí esa que ha estado siempre (la nueva es bienvenida) y que en regional optaba por ver al Real Ávila a 0 grados, antes que al Madris y al Barsa. Esa es la afición que queremos para que de una puñetera vez seamos algo grande.

Pero no todo son bondades en este año pasado. Quedan pendiente muchas cosas (cuando el equipo va bien nadie se las plantea, ra, ra, ra), entre ellas el estadio. El nuestro, antidiluviano no deja de ser un ejemplo. Vale que no hay dinero. Vale. Mejoremos el que tenemos. Es que sigue no habiendo dinero. Vale. Denos unos terrenos señor ex del Real Ávila y hoy alcalde. Deje hacer una ciudad deportiva. Deje desarrollar un proyecto, que en su momento pareció bien, pero que se paraliza una y otra vez ¿en razón de qué? Interesesé Sr. Rivas por dotar a su ciudad de espacios deportivos de calidad.

Cualquier otra ciudad a más de mil metros de altura contaría con infraestructuras deportivas (y no digo solo campos de futbol, aunque esto es lo que nos ocupa) capaces de acoger a equipos de élite para entrenar en pretemporada. Eso lo sabe este señor que para eso es licenciado en eso. Pero no. No hay dinero. Vale. La ciudad aborregada asiente y calla. Así nos va.

Menos mal que el Real Ávila lidera la clasificación. Ra, ra, ra.

Anuncios

0 Responses to “Un año después”



  1. Dejar un comentario

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: